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martes, 7 de octubre de 2008

Ausencia durante un tiempo

Por causas de fuerza mayor (no necesariamente algo negativo), durante un tiempo indeterminado, quizá un mes, no me será posible escribir columnas ni estar demasiado encima de la bitácora (entraré, pero escribiré poco). Os pido comprensión y paciencia.

Y como estaba feo dejar en la cabecera la foto del Ministro de Economía durante tanto tiempo, aquí os cuelgo la bella estampa de uno de los tres novísimos aviones de Salvamento Marítimo que velan por nuestro bienestar vigilando las costas españolas. Por cierto, estos aviones también son españoles, y están construidos en Sevilla. Hasta pronto,
Nadie

domingo, 28 de septiembre de 2008

¿Oposición?

Si hay algo que un sistema democrático exige para su propia supervivencia es, además de la separación de poderes, una oposición que esté a la altura moral e intelectual que requiere su cometido. Porque, pese a la creencia generalizada, la misión principal de la oposición no es oponerse al Gobierno a cara de perro, sino luchar por aquello que sea lo mejor para el país (lo cual no significa que, la mayoría de las veces, lo mejor para el país no sea lo contrario de lo que hace el gobierno). Así, como pueden imaginar, la salud democrática de España es absolutamente dramática, pues a la escandalosa “amancebación” de poderes que padecemos, y al Gobierno especializado en el teatro del ridículo que sufrimos cual almorranas (en silencio), se une la más servil, denigrada, deprimente, conformista, carente de fe y vacía de ideas oposición que se recuerda desde la muerte de Franco. Dicho de otro modo: el Gobierno y la Oposición se parecen tanto, que ya cuesta distinguirlos.

El problema de la Oposición es que el virus que la afecta parece haber atacado a la casi totalidad de sus miembros al mismo tiempo y con igual virulencia. Podría ser fruto de la casualidad, pero es más creíble que se trate de una obediencia ciega a las directrices enviadas desde los despachos de Madrid, directrices que para nada tienen que ver con valores o principios. En este caso, hasta se puede afirmar que merecen más desprecio los que pisan las moquetas de Génova que los que, además de pisotearnos a nosotros, pisan las de Ferraz: al menos estos sí son fieles a sus destructivas, absurdas y radicales ideas. A nivel nacional, Rajoy, Sáenz y Cospedal levantan tantas pasiones como el fantasma de Gloria Fuertes; en Andalucía, el eterno fracasado Arenas es patéticamente aclamado por los suyos; de García Pelayo en Jerez, mejor no hablar por caridad cristiana; y ahora, Loaiza culpa a Chaves de la cancelación de los vuelos Madrid-Gibraltar de Iberia.
La conexión entre la capital y el Peñón no fue una decisión comercial, sino política, y como tal su destino era perecer tarde o temprano, no sin antes haber costado dinero y recursos públicos. En este caso, además, la que un día fuera compañía de bandera de España cometió la fechoría de incluir dicho vuelo entre sus rutas internacionales, con el humillante beneplácito del Gobierno de la Nación. Así pues, si la ruta no funciona, lo mejor para todos es que se mande a tomar viento, mejor si es levante fuerte del Estrecho. Y Chaves y Loaiza que sigan a lo suyo, que es no hacer nada el uno desde la presidencia, y hacer el paripé el otro desde la oposición; una oposición para la que parece que fue escrita aquella canción de Celtas Cortos que dice: “Hoy no queda casi nadie de los de antes, y los que hay han cambiado, han cambiado”.


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La Voz, Jerez, 28 de septiembre de 2008


Míralos, qué guapos, qué felices (¿por qué?), qué sonrientes (¿por qué'), qué...¡necios!

lunes, 22 de septiembre de 2008

Águilas metálicas en la Victoria (II)

©NADIE-2008
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Vuelan, amigos,

irían de la mano

de no ser aves

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Águilas metálicas en la Victoria (I)

©NADIE-2008
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Rasgando el cielo,
herida efímera
en diagonal
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lunes, 9 de julio de 2007

El sueño de volar


Hoy ha sido presentado en Seattle, Estados Unidos, el maravilloso Boeing 787 DREAMLINER. Un avión hecho para soñar, para acercar el futuro, para que el hombre siga avanzando en su misión en la vida, que no es otra que esa: avanzar, aunque no siempre se sepa bien hacia dónde.
Se trata del primer avión de pasajeros verdaderamente revolucionario que ha salido al mercado en las últimas 2 décadas.
Si embargo, lo que más me ha llamado la atención es que el presidente de Airbus, Louis Gallois, ha dado la enhorabuena públicamente a Jim McNerney, presidente de Boeing, con estas palabras: "a pesar de que mañana Airbus volverá a su tarea de competir vigorosamente, hoy es el día de Boeing, un día para celebrar el 787". Todo un detalle de caballerosidad que nos remite a tiempos en los que la educación y las buenas formas eran cuidadas y mantenidas por más que las rivalidades fueran mortales, como lo son en el caso de Boeing y Airbus.
Felicidades, Boeing. Felicidades, Airbus. Y que gane el mejor.



sábado, 13 de enero de 2007

Piper

Piper no sólo es una de las marcas más conocidas de avionetas,
sino que también es el poco excitante nombre de esta muy excitante chica
a la que habíamos perdido la pista desde que la conocimos en EL BAR COYOTE, peliculilla olvidable de la que sólo cabe recordar la lozanía y el desparpajo de sus protagonistas.

Ayer fui a ver EL TRUCO FINAL, dispuesto a quitarme el mal sabor de boca que me dejó EL ILUSIONISTA (me dormí en el cine a pesar de Edward Norton), y preparado para la correspondiente sobredosis de Scarlett Johansson, que es esa chica especializada en hacer de sí misma, poseedora de unos melones que no se los merece,

y sobrevalorada como pocas (como ninguna, más bien) en cuanto a sus dotes artísticas. Pues bien, la sorpresa de la película, que es una película de sorpresas, fue volver a ver a ese angelote llamado Piper Perabo al que creíamos emigrado de la tierra para volar con sus alitas en el cielo. Su papel es pequeño, aunque no insignificante, y para muchos pasará totalmente desapercibida. No le roba, de ninguna manera, la función a Scarlett (en realidad, la función tampoco es de Scarlett, sino de Christian Bale y Hugh Jackman), pero nos gusta ver que sigue aquí, y hubieramos preferido verla a ella en pantalla durante una hora, y a Scarlett durante cinco minutos. Otra vez será.

Adios, Piper, hasta la próxima.
En cuanto a la película, decir que me resultó entretenidísima; la competición a muerte entre dos magos que luchan no sólo por ser los mejores, sino por destruirse mutuamente haciendo lo que haga falta, ya sea truco o realidad. Nada es lo que parece en esta película. Y nadie es totalmente bueno en ella, aunque alguno sea totalmente malo. Parábola, quizá, sobre lo que supone entregarse en exceso a la profesión, toda la cinta es un gran fuego de artificio en el que bajo el envoltorio del truco de magia subyace una reflexión sobre la obsesión, la degeneración del espíritu (una corrupción progresiva digna del mejor Dorian Gray), la renuncia, el sacrificio y el sufrimiento disfrazado de éxito.
Desde mi punto de vista, un entretenimiento muy recomendable.
Calificación: 7/10