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martes, 22 de septiembre de 2009

El cateto plan de Griñán




Si tenían alguna esperanza de que el nuevo presidente de la Junta fuera a ser algo más serio que su eterno antecesor, desengáñense. Claro que si a estas alturas de la película aún tenían esperanzas, con 31 años de PSOE ininterrumpido al más puro estilo mexicano, es que son ustedes más cándidos que la abeja Maya. Resulta que como en Andalucía somos imparables y estamos los primeros de la lista (pero al revés) en casi todo, Griñán se ha puesto el traje de andaluz hasta la médula, y nos ofrece como novedosa atracción del pan y circo su plan “Andalucía 10”, que consiste en “exportar una imagen más moderna y real de la Comunidad autónoma andaluza, impulsar foros, congresos y debates que muestren nuestros logros […] que se hable de los perfiles muy avanzados de nuestra sociedad: la igualdad de género, la agricultura ecológica o la alta velocidad”…¿se les ha quedado cara de tontos?, a mí también. Para empezar, el político que no apela a la razón con palabras inteligentes, sino que busca excitar los instintos primitivos usando discursos populistas, está haciendo exactamente aquello que dice odiar: “Ella [Andalucía] me dio una patria y en ella he de cerrar los ojos para siempre aunque es ella la que me da la vida. Por eso abomino de sus tópicos. Aborrezco a los graciosos que se mimetizan con ellos. Detesto a quienes miran al sur con desprecio y, desde una estúpida superioridad, nos acusan de indolencia o de estar cautivos de las subvenciones”; ¡Qué bonito, Presidente!, ¡seguro que acaba usted de ganar muchos cientos de votos de andaluces que no tienen luces suficientes para entender la vacuidad de sus palabras¡, pero resulta que su función, señor Presidente, no es rasgarse las vestiduras despreciando públicamente a los que se ríen de nosotros, sino luchar porque dejen de tener motivos para hacerlo. Su función no es ordenar por decreto que la realidad deje de serlo, no es imponer un cambio desde la cúspide de la pirámide, sino encontrar la manera de que se trabaje duro desde su base para que ese cambio se produzca realmente.

El sábado pasado, en el noticiario de Antena 3, sacaron un cateto jerezano antológico cuando hablaban del partido en el Bernabéu; ¿acaso van a ordenar a las televisiones que sólo muestren andaluces licenciados e ingenieros?, ¿y de dónde los van a sacar, si se han encargado de que estemos a la cola del sistema educativo español en cuanto a resultados académicos echándole, eso sí, la culpa a Franco y antecesores? O a lo mejor prohíben trabajar a los actores especializados en dar vida a andaluces ignorantes: lo siento, Fernando Tejero y compañía, os vais a ir al paro por orden de Griñán y Paulino Plata. Y, ¿quién va a pagar “Andalucía 10”? Según la Junta nos va a salir gratis, porque va a haber un montón de empresarios que no tienen nada mejor en lo que gastar su dinero; en serio, ¿alguien se lo cree?

Nuestro gobierno regional se vanagloria de lo mucho que ha hecho avanzar a Andalucía a lo largo de los años, pero evita decir que los demás han avanzado igual o más. Está muy bien que ya no seamos una versión extendida de Las Hurdes de Buñuel, pero es un hecho manifiesto que la incultura campa a sus anchas por nuestra tierra. Lo vemos los de dentro, ¿cómo no lo van a ver los de fuera? Sus señorías de hoy quieren mostrar nuestra cara high-tech, pero ayer hacían campañas institucionales con la orden de “hablar andaluz”, intentando ponernos en contra de nuestro propio idioma y ahondando en los peores tópicos…Realmente les importa un bledo lo catetos que seamos, lo único que en verdad les interesa es que no lo parezcamos. Tras décadas fomentando nuestra imagen de palmas y pandereta, se han dado cuenta de que ese no es el camino, y ahora pretenden disimular con maquillaje algo que sólo se puede arreglar con cirugía plástica.


La Voz, Jerez, 22 de septiembre de 2009

martes, 25 de agosto de 2009

Antonio no era de Delphi

Por mucho que algunos traten de hacernos a todos iguales en lo que es imposible que lo seamos (inteligencia, capacidad de esfuerzo…), la vida nos divide en categorías hasta para la miseria. A esta misión de la naturaleza, la Junta de Andalucía contribuye creando desigualdades en lo único en lo que no las debería tolerar: en derechos. Así, buceando en las categorías inferiores, encontramos que se puede ser algo aún más bajo que “miserable parado andaluz”, pues existe la infracategoría “miserable parado andaluz que no trabajaba en Delphi”. Vaya por delante que aquí no se critica a ningún antiguo empleado de Delphi. Antes al contrario, les honra su lucha. Sin embargo, que la Junta les favorezca por una mezcla de motivos propagandísticos y miedo a la guerrilla urbana, mientras miles de ciudadanos con igual o más necesidad son dejados de la mano de Dios, es inadmisible. Todo es tan chapucero, que ni siquiera la injusticia ha sido bien ejecutada: La administración Andaluza empeñó su credibilidad en prometer que antes de agosto recolocaría a casi 1.300 parados de Delphi, y el resultado es que, habiéndose cumplido apenas un tercio de lo anunciado, la credibilidad de la Junta no se resiente, pues era nula y lo sigue siendo. Desgraciadamente también se empeñaron, y sí se resienten, millones de euros de dinero público con inciertos, cuando no cómicos, resultados (aquellos cursos consistentes en ver películas como “full monty” y visitar el Zoo de Jerez, por ejemplo). Mientras tanto, parados anónimos como el Jerezano Antonio, envían con ilusión su currículum a una oferta del Servicio Andaluz de Empleo. Nadie le responde, lo cual le extraña porque encaja con los requisitos del puesto. Aún tiene fuerzas para llamar al SAE y preguntar qué pasa. Y allí, sinceros al menos, le dicen que la empresa ha contratado a 100 parados… ¡y todos eran antiguos empleados de Delphi! Antonio se siente discriminado, despreciado y olvidado. Sin embargo, no se rinde (¿acaso podría?). Así que les dejo con su protesta, que supongo que estará en el montón de papeles de “hacer como que lo leo” del Defensor del Pueblo Andaluz:

“Tengo 39 años y estoy desempleado, y aunque estoy poniendo todo mi esfuerzo en salir de esta situación, por el momento no he podido. Escribo esta carta porque necesito expresar mis sentimientos, ya que aunque uno sea fuerte y desee luchar para salir del boquete, hay momentos de desesperación. Deseo exponer la discriminación que padezco en mi búsqueda de trabajo, y no entiendo como en un estado de derecho como es España existen desempleados de primera y de segunda clase; me refiero a los antiguos empleados de Delphi. Entiendo que tengan acuerdos para recolocarlos, pero creo que en la situación actual esos acuerdos se deberían modificar para que no hubiese agravio comparativo. Estos compañeros tienen preferencia de recolocación sin necesidad de pasar por una preselección que compare su perfil de trabajador con el puesto ofertado, y tienen reconocidos derechos para ser colocados de forma directa en una serie de empresas que desean instalarse en nuestra provincia. Esto vulnera mis derechos y los de todos los desempleados que no tuvimos la suerte de pertenecer a una gran empresa. Suplico a gobernantes y sindicatos que recapaciten, porque esto no se debe permitir en la gravísima situación que padecemos. Es lógico dar a estas personas la oportunidad de optar a la preselección de cualquier plaza de trabajo que deseen, pero debería tenerse en cuenta sólo su perfil laboral, y pasar la selección como uno más. Esto nos pondría en igualdad de condiciones a todos los que nos encontramos en la misma situación. Deseando que mis palabras lleguen a oídos de aquellos que puedan cambiar esta situación, me despido con unos cordiales saludos”.




La Voz, Jerez, martes 25 de agosto del "horribilis" verano de 2009

domingo, 28 de septiembre de 2008

¿Oposición?

Si hay algo que un sistema democrático exige para su propia supervivencia es, además de la separación de poderes, una oposición que esté a la altura moral e intelectual que requiere su cometido. Porque, pese a la creencia generalizada, la misión principal de la oposición no es oponerse al Gobierno a cara de perro, sino luchar por aquello que sea lo mejor para el país (lo cual no significa que, la mayoría de las veces, lo mejor para el país no sea lo contrario de lo que hace el gobierno). Así, como pueden imaginar, la salud democrática de España es absolutamente dramática, pues a la escandalosa “amancebación” de poderes que padecemos, y al Gobierno especializado en el teatro del ridículo que sufrimos cual almorranas (en silencio), se une la más servil, denigrada, deprimente, conformista, carente de fe y vacía de ideas oposición que se recuerda desde la muerte de Franco. Dicho de otro modo: el Gobierno y la Oposición se parecen tanto, que ya cuesta distinguirlos.

El problema de la Oposición es que el virus que la afecta parece haber atacado a la casi totalidad de sus miembros al mismo tiempo y con igual virulencia. Podría ser fruto de la casualidad, pero es más creíble que se trate de una obediencia ciega a las directrices enviadas desde los despachos de Madrid, directrices que para nada tienen que ver con valores o principios. En este caso, hasta se puede afirmar que merecen más desprecio los que pisan las moquetas de Génova que los que, además de pisotearnos a nosotros, pisan las de Ferraz: al menos estos sí son fieles a sus destructivas, absurdas y radicales ideas. A nivel nacional, Rajoy, Sáenz y Cospedal levantan tantas pasiones como el fantasma de Gloria Fuertes; en Andalucía, el eterno fracasado Arenas es patéticamente aclamado por los suyos; de García Pelayo en Jerez, mejor no hablar por caridad cristiana; y ahora, Loaiza culpa a Chaves de la cancelación de los vuelos Madrid-Gibraltar de Iberia.
La conexión entre la capital y el Peñón no fue una decisión comercial, sino política, y como tal su destino era perecer tarde o temprano, no sin antes haber costado dinero y recursos públicos. En este caso, además, la que un día fuera compañía de bandera de España cometió la fechoría de incluir dicho vuelo entre sus rutas internacionales, con el humillante beneplácito del Gobierno de la Nación. Así pues, si la ruta no funciona, lo mejor para todos es que se mande a tomar viento, mejor si es levante fuerte del Estrecho. Y Chaves y Loaiza que sigan a lo suyo, que es no hacer nada el uno desde la presidencia, y hacer el paripé el otro desde la oposición; una oposición para la que parece que fue escrita aquella canción de Celtas Cortos que dice: “Hoy no queda casi nadie de los de antes, y los que hay han cambiado, han cambiado”.


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La Voz, Jerez, 28 de septiembre de 2008


Míralos, qué guapos, qué felices (¿por qué?), qué sonrientes (¿por qué'), qué...¡necios!

domingo, 21 de septiembre de 2008

Pinoch...



La economía mundial se hunde mientras la recesión avanza a pasos agigantados, como lo hacían hasta hace un año las plusvalías de todo aquél que tuviera dinero para invertir o especular en lo que fuera; los desempleados aumentan en España a la usanza socialista -de medio millón en medio millón-, mientras el paro es lo único imparable en Andalucía, que ya es madre de uno de cada cuatro españoles que buscan empleo; los expertos anuncian que hay crisis para rato y que el número de ociosos por obligación seguirá creciendo vertiginosamente por debajo de los Pirineos, y brutalmente por debajo de Despeñaperros…y ante esta realidad visible, demostrable e innegable, el presidente Chaves, ese ente inatacable por los remordimientos o la vergüenza como inalterable es el oro por los ácidos, anuncia solemnemente que saldremos reforzados de la crisis, y que se logrará el pleno empleo a partir de 2012. Y el problema no es que no haya seis millones de andaluces esperándolo en la puerta de su palacio para acribillarlo a tomatazos y huevazos, sino que no hay ni seiscientos; ni sesenta; ni siquiera seis…

A lo largo de los años, no ha habido consecuencias negativas para el Gobierno andaluz por sus infinitas promesas incumplidas, y ello ha provocado que la mentira se haya institucionalizado no ya como arma electoral o política, sino como una forma de vivir, el santo y seña de nuestra administración regional. Si en un principio la mentira pudo ser una opción entre otras, ahora es la única opción posible para que el cefalópodo burocrático cuyos tentáculos alcanzan todos los rincones de esta tierra pueda seguir con su mastodóntica existencia; todo lo ve, todo lo oye, todo lo aletarga. Dos décadas atrás, las mentiras iban destinadas a mantener el miedo por un lado, y a crear ilusión por el otro. Hoy, sin embargo, no van destinadas a engañar a nadie porque ya nadie cree en ellas: ni amigos ni enemigos. Son, tan sólo, la representación diaria de una obra que lleva tantos años en cartel, que todos la conocemos tan íntimamente que parece formar parte de nuestro ADN. Los actores recitan cada noche sus diálogos y saludan al público adormilado que siempre abarrota el teatro. Vivimos en el “día de la marmota socialista andaluza” por siempre jamás.

¿Y cómo se llama la obra? El argumento recordaría a la historia del muñeco mentiroso si no fuera por dos diferencias: la marioneta de madera mentía y engañaba sin parar, sí, pero en el fondo no tenía mala voluntad; además, en la historia original, pagaba finalmente por sus actos con la horca. Así que, como la fábula no puede titularse “Pinocho” porque nuestro protagonista jamás conocerá el arrepentimiento ni el castigo por sus malas acciones, quizá lo más acertado sería llamarla… “Pinochaves”.


La Voz, Jerez, 21 de septiembre de 2008. Faltan cuatro años para el pleno empleo.

¡Albricias!

domingo, 15 de abril de 2007

Ante-proto-pre-campaña

ANTE-PROTO-PRE-CAMPAÑA


Siendo las campañas electorales un padecimiento para el buen gusto y el bolsillo del contribuyente, algunos se preguntan por qué el gobernador del estado de Andalucía, Mr. Cháves, nos hace sufrir más de la cuenta negándose a que autonómicas y municipales coincidan; El caso es que, a falta de un mes para que dé inicio la campaña de los ayuntamientos, y teniendo en cuenta que los políticos autóctonos viven precisamente de hacer campaña (de mentiras), estar en precampaña significa que ya no se tienen que conformar con los escupitajos, porque se abre la veda de las patadas en la entrepierna; los mordiscos en la yugular, no obstante, se reservan para la campaña de verdad.
Aunque el circo electoral sea una penitencia, como material para estudiar la mentira patológica es fenomenal, y ahí está la alcaldesa de Jerez para demostrarlo. Su última vileza ha sido pedir el voto para el PSOE en Onda Jerez (la cadena “suya” que se paga con el dinero “nuestro”), algo expresamente prohibido por la normativa electoral. El caso es parecido al de la guía “didáctica” de Bonald, aunque más grave, porque la una es alcaldesa y el otro sólo paniaguado. Tras el desmán, Sánchez ha dicho que “no había mala intención”, que todo se ha “sobredimensionado”, y que Onda Jerez “recuperó la dignidad cuando ella llegó a la alcaldía” (sic). Como ven, esta mujer se emplea a fondo para perder credibilidad cada vez que habla, sin darse cuenta de que ya no le queda ninguna; de hecho, es tan creíble como Zp cuando dice que España está más unida que nunca gracias a él. Y es que Sánchez, como todos saben, dice con orgullo que ella es “Zapatero total”. A mí, con la Z y con la P se me ocurren zopenco y zarrapastroso, así que… sí, aunque parezca mentira, por fin hemos pillado a Sánchez en una verdad: Ella es “Zapatero” total.
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La Voz, Jerez, 15 de abril de 2007
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Por cierto, José Hurtado Chachón, de IPJ, acaba de vender a Pacheco los mil votillos que espera sacar en las próximas municipales. A cambio espera que a él y a otro les quede resuelta la vida por los siglos de los siglos. A mí las cucarachas me dan asco, pero es que hay personas que consiguen que hasta las vea con simpatía.

domingo, 18 de marzo de 2007

Nuclear no. Molinos tampoco


NUCLEAR NO. MOLINOS TAMPOCO


Dicen que el viento de levante lo puede volver a uno loco si pasa mucho tiempo en la zona del Estrecho, pero es una exageración, pues siendo cierto que se ven muchos colgaos al pasar por allí, no son más de los que se encuentran en cualquier otro sitio. Sin embargo, lo que sí hace de maravilla el levante, además de achicharrarnos en verano, es mover las aspas de los molinos de viento, que ahora se llaman “aerogeneradores” porque moler, lo que se dice moler, ya sólo muelen pájaros despistados. A pesar de la inmensa cantidad de viento de la que disponemos en nuestra tierra, la comunidad andaluza es actualmente la sexta productora de energía eólica del país, con un ridículo 5,2% del total, pese a tener un 18% del territorio; valga como comparación que Galicia produce cuatro veces más ocupando tres veces menos. No obstante, parece que no habrá que esperar a la decimoquinta modernización para que algo cambie por fin en el aprovechamiento que de dicha energía se hace en nuestra comunidad: se prevé que en los próximos tres años la capacidad de producción se multiplique casi por seis, y se reduzca un poco la diferencia existente entre las ocho provincias, brutalmente favorable a Cádiz por el mismo motivo por el que los surfetas peregrinan a Tarifa. Así, pese a la traición de Montilla, cordobés renegado y vendido al nacionalismo catalán que trató por todos los medios de reducir en un 50% la capacidad de aerogeneración que establecía el Plan Energético Andaluz, nuestros páramos se irán cubriendo de ventiladores lentamente para desesperación del ecologismo de pegatina y de ignorancia supina. Y es que, aunque la energía eólica era un tótem sagrado de los ecologistas, un día se dieron cuenta de que:
1) Estropea el paisaje.
2) Deteriora el medio (hay que construir UN camino para CADA molino).
3) Tritura aves.
y desde entonces ya no les gusta.
El problema, obviamente, es que aún no existe la tecnología capaz de producir energía a coste ambiental cero, que es lo que exigen los gritones que no se privan de nada (como Al Gore, que anuncia el Apocalipsis mientras gasta veinte veces más energía que una persona “normal”). Por ello, pese a lo antedicho, Andalucía está camino de perder otra bonita oportunidad, en este caso la de los parques eólicos en el mar, que de un plumazo acabarían con gran parte de los inconvenientes de los situados en tierra. Y todo ello porque algunos bobos creen que los atunes van a chocarse con los pilares, o que los guiris van a dejar de venir a jugar al golf y coger cáncer de piel por el simple hecho de que se vean, si se ven, lejanos molinos en el horizonte. Además, mira por dónde, en este rechazo sí que están unidos PP y PSOE. Lástima que sólo se junten para la falacia y la idiotez.
La situación es, por tanto, la siguiente: aumento constante de la demanda de energía, y aumento constante del rechazo a los sistemas de producción de esa energía. Así, de seguir en su obcecación los verdes radicales y los políticos ineptos (hay uno por ahí, enviado de los demonios para destruir la nación, que no se quita de la cabeza acabar con nuestra exigua producción de energía nuclear), acabaremos volviendo a alumbrarnos con velas. Llegado el caso no desesperen, que no todo será tan malo: aunque estemos estrellados, podremos ver mejor las estrellas.
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La Voz, Jerez, 18 de marzo de 2007, día de levante fuerte en el Estrecho.

domingo, 4 de marzo de 2007

Adiós, Delphi, adiós


ADIÓS, DELPHI, ADIÓS
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La mayoría de los occidentales que viaja a países del “tercer mundo” (expresión que, si lo piensan, es una gilipollez), vuelve impactada por lo feliz que parece ser la gente de esos lugares a pesar de la miseria en la que vive. Algo así sucede con los habitantes de la “provincia-tercer mundo” de España: haciendo de su tragedia un sayo, son los más felices del mundo. Eso, naturalmente, de cara a la galería, porque aunque en Cádiz las procesiones vayan por fuera, la procesión va por dentro. Ahora que ya somos una realidad nacional, el “asunto Delphi” nos abofetea con una realidad real cuyas secuelas padeceremos durante décadas. Sin embargo, Manuel Cháves, chico despierto donde los haya, habló del tema con Zp, y este le brindó “todo el apoyo y la colaboración”, así que… ¡estamos salvados! Se ve que el carnaval no ha terminado, o eso parece al observar las chirigotas que montan quienes tratan de pescar votillos en río putrefacto: igual vemos al PSOE que no se entera de nada (estaba muy ocupado con el Estatuto) pero se solidariza con todo lo que se menea, que sale el PP culpando a los socialistas del cierre (como si ellos presidieran el consejo de administración de Delphi); lo mismo aparecen alcaldes de todos los colores anunciando propuestas para condenar el cierre (perfectamente inútiles, pero…¡quedan tan bonitas!), que sindicalistas deseando lanzarse a las barricadas (“el civismo se va a terminar”, dijo Antonio Pina, de CCOO) creyendo que el vandalismo que funciona con Astilleros -porque los gobiernos se cagan- va a funcionar con una empresa privada; y no faltan decorativos comunistas que echan la culpa de todo a la deslocalización, al imperialismo o a la globalización, obviando que la empresa americana está en quiebra, perdió 5.500 millones de dólares tan sólo el año pasado, y ya ha despedido a más de 20.000 trabajadores en su propio país. En todo caso, si es deslocalización, tendremos que aceptar las reglas del juego y ver con tristeza cómo marchan ahora los que con alegría veíamos llegar hace 30 años, cuando éramos buenos, bonitos y baratos (ahora lo son otros). En fin, todo esto se llama libre mercado y, mal que les pese a algunos, es el único sistema que funciona. Lo demás es Cuba, Corea del Norte y similares.
¿Y las subvenciones?, ¿y los compromisos? Dado que existen acuerdos para mantener la actividad hasta 2010, tendrá que haber demandas en los tribunales, pero, con la empresa en quiebra, ¿se podrá exigir el cumplimiento de lo pactado? Si los acuerdos no fueron muy bien negociados por la Junta de Andalucía, va a ser difícil. No se sabe bien si la empresa ha tomado el pelo a la Junta, pero se sabe perfectamente que la Junta toma el pelo a los ciudadanos cada vez que regala unas subvenciones que sólo sirven para narcotizar a empresas y trabajadores, para falsear un mercado que, tarde o temprano, dicta su inexorable veredicto. Quizá por eso la U.E. sólo acepta subvenciones en Investigación y Desarrollo, pues allí tienen claro que las administraciones públicas no deben ser UVI´s de empresas en estado terminal, y no pueden sustituir a la inversión privada. El empleo lo deben crear los empresarios, y la misión de las administraciones ha de ser facilitarles la tarea y fomentar la competitividad. Sin embargo, no hay que ser muy avispado para ver claramente que el verdadero problema de Andalucía dentro de España, y de España dentro del mundo, es la pérdida galopante de competitividad. Está claro que Delphi no ha sido la primera en caer; tan claro como que tampoco será la última.

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La Voz, Jerez, 4 de marzo de 2007

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Esta es la triste realidad (real) de Cádiz y gran parte de Andalucía. Que se vayan preparando los de Airbus. Nuestra poco industrializada tierra se desindustrializa aún más desde hace años. Nunca acabamos de converger con las zonas más desarrolladas, y si mejoramos algo en la clasificación es por la incorporación de nuevos paises ex-soviéticos, es decir, ex-tercermundistas. Sin embargo, Cháves y el socialismo siguen imperando desde tiempo inmemorial y hasta Dios sabe cuando. Señor Iker Jiménez, esto es un caso paranormal; reclamamos un programa especial.

sábado, 24 de febrero de 2007

L´Estatut d´Andalucía: una reflexió


Tras el fracaso más apabullante de la historia de las votaciones en España (una vez más, Andalucía imparable), el multifracasado líder de los populares andaluces propuso una serena reflexión, así que le hice caso, y he aquí mis conclusiones después de una semana:
1ª) El referéndum debería ser declarado nulo, y el Estatuto tirado a la basura, donde se sentiría como en casa.
2ª) El Partido Popular merece una oportunidad en Andalucía, por tanto: ¡váyase, señor Arenas!
3ª) Andalucía merece una oportunidad a secas, por tanto: ¡váyase, señor Cháves!
Lo cierto es que un referéndum en el que el 64% de la población vota “PASSSO DE TÓ” sería anulado de inmediato en cualquier realidad nacional en la que la “democracia” fuese algo más que la gran prostituta del diccionario. Aquí, sin embargo, Cháves y Zp se felicitan por el triunfo, con unos argumentos tan absurdos para justificar la abstención como el “exceso de confianza” (?). Olvida convenientemente Manuel Cháves que fue él quien dijo que la fortaleza de nuestra región para negociar con Zp se mediría por la participación en el referéndum, argumento del cual deduzco que el día 18 pasamos de “fortaleza débil” a “fortaleza cero Zapatero”. ¡Gracias, President!: durante más de 15 años no ha sido usted capaz de sacar a Andalucía del hoyo (tampoco lo ha intentado), pero ahora dice que “nos equiparará con las regiones más ricas de Europa”, como si para hacer realidad las cosas bastara con escribirlas en un papel…si no fuera porque ya sé la respuesta, le preguntaría: ¿a quién pretende engañar? De momento engañó a los del PP, que ahora tratan de escurrir el bulto en lugar de asumir el fracaso compartido con los socialistas. Por más collejas que les den, y no paran de dárselas, estos peperos nunca aprenden, ¡son tan blanditos!
Lo que se debería haber sometido a referéndum en Andalucía el pasado domingo es el Estatuto catalán para vetarlo (ya que tenemos tanto poder, según Cháves) y así demostrar que lo que deseamos no son los privilegios de Cataluña, sino que ningún español tenga privilegios sobre otro, y todos seamos iguales en derechos y deberes. La cruda realidad demuestra, sin embargo, que nos volvemos cada vez más egoístas y ambiciosos, y en lugar de practicar sabiamente el lema “la unión hace la fuerza”, nos obcecamos en un penoso y suicida “divídete y perderás”. Así, gracias a nuestra desidia e ignorancia, ya tenemos el Estatuto de la realidad nacional cateta; el de Andy, Lúcas y Fernando Tejero, que ni se lo habrán leído ni falta que les hace; el de “el Guadalquivir es mío, y ¡ay del que lo toque!” (Ibarra, tan bravucón como cobarde, dice que lo recurrirá, pero seguro que se raja, como siempre); el de apropiarse del flamenco como si el arte fuese una cuestión de RH (seguro que a Arzalluz le encanta); el Estatuto, en fin, que se creó como copia barata del catalán, con la única misión de legitimarlo. Sí, el nuevo Estatuto era necesario, pero sólo para Montilla, Zp y Cháves, los destructores de la unidad.
Cierto es que los políticos son los principales responsables de este ridículo vodevil, pero los andaluces tampoco nos hemos resistido mucho a la burda tropelía (menos del 4% votó “NO”). Los políticos la han cagado, pero no lo reconocerán; los ciudadanos la hemos cagado, pero no lo reconoceremos; y el Estatut será aprobado, porque el 64% de “PASSSO DE TÓ” que debería haber significado tarjeta roja, al final ha sido tan sólo una carta blanca.
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La Voz, Jerez, 25 de febrero de 2007

domingo, 18 de febrero de 2007

Referéndum nulo

La participación en el innecesario referéndum sobre el absolutamente innecesario Estatuto de Andalucía ha sido ridícula de puro patética. Lógicamente, con un 36% de participación resultaría nulo en cualquier país, o realidad nacional, en el que la democracia fuera algo más que la palabra más prostituida del diccionario.


Las consecuencias de esto deberían ser:


1) Nuevo estatuto anulado.


2) Cháves dimitido.


3) Arenas dimitido.


4) Convocatoria de nuevo referéndum para vetar el Estatuto catalán (Sí, para vetarlo desde Andalucía, y así demostrar que no es que queramos tantos privilegios como Cataluña, sino que nadie tenga privilegios y que todos los españoles seamos iguales en derechos y deberes).


Señores políticos andaluces, les dedico mi más sentido vómito, aunque creo que ni eso merecen.


sábado, 27 de enero de 2007

Jodiendo al prójimo

JODIENDO AL PRÓJIMO

“La derecha, como la Iglesia […], está en posesión de la verdad, una tabarra de mucho cuidado, un modo muy eficaz de joder al prójimo”, “la izquierda [en cambio] coincide con un ideario progresista, que avanza en contra del conservadurismo”. Lo que acaban de leer entrecomillado no son palabras de Pestiño Blanco en un mitin del PSOE, sino parte de una guía didáctica (*) [(*) = perdonen que pare un momentito para partirme de la risa… ya está] dirigida a los alumnos andaluces de ESO, elaborada con criterios “estrictamente educativos y culturales” (*), “promoviendo el espíritu reflexivo y crítico de los estudiantes” (*), y que “no obedece a intereses de índole partidista” (*); eso, al menos, es lo que dicen en la Fundación Caballero Bonald sobre el panfleto que concentra el ideario destilado de su presidente, el propio Bonald. En el PP están indignados, y han tachado la selección de textos de “sectaria, partidista y radical”, lo cual, leído lo leído, parece poco. En realidad, lo lógico sería que las indignadas fueran todas las personas de bien que creen que entre las acepciones de la palabra “libertad” deberían estar incluidas la de no ser de izquierdas y la de llevar a los hijos al colegio para que les enseñen a leer, escribir y pensar, y no a ser radicales ignorantes. Parece ser, pues, que la guía es una avanzadilla de la “educación en la ciudadanía”, asignatura que consiste en invadir las mentes de los niños para convertirlos en pequeños camaradas zapateritos, en mini-bonalditos que repetirán sin cesar las ridículas y falsas consignas del pensamiento único. No crean ustedes que me molesta que Bonald compita con la bruja Lola para ver quién dice más chorradas. Al contrario: me parece fantástico que se despache a gusto contra la derecha, contra las gaviotas reidoras o contra el viento de levante. Lo que me subleva es el abuso indecente de que lo haga con fondos públicos, utilizando el dinero de todos para ir contra una parte, y disfrazando de pedagogía sus inyecciones en vena de adoctrinamiento soviético.
Por otra parte, la semialcaldesa Sánchez no ha perdido la ocasión de hacer el ridículo con sus zafias declaraciones (es decir, las habituales) y ha dicho al respecto que el PP tiene que aclarar si está “con la cultura o con la censura”, y que “a la derecha no le gusta el libre pensamiento”. Antes de hablar de libre pensamiento, Sánchez debería dominar el pensamiento a secas, así que la ayudaremos aclarándole que lo que disgusta a la derecha y ofende a la decencia es que las instituciones públicas se dediquen a sufragar propaganda izquierdista en las escuelas. ¿Quiere la regidora un ejemplo de libre pensamiento de verdad? Aquí lo tiene: yo mismo, criticándola; sin que nadie que esté en desacuerdo tenga que contribuir económicamente a que mis columnas sean posibles; sin que tenga que leerme quien no quiera hacerlo; con la opción de comprar otro periódico a partir de mañana mismo; con la facultad de escribir cartas al director en mi contra, y hasta con la posibilidad de sustituirme en este espacio, para lo cual sólo necesitarán escribir columnas mejores que las mías. Eso es libertad y democracia, Sánchez, y no el gulag mental en el que nos queréis encerrar a todos.
Dice Bonald en su libelo que el “señor Bush […] se comunica directamente con Dios”, y quizá sea esa la clave de su amargor: le envidia porque él sólo llega hasta el fantasma de Pol Pot en sus conferencias con el más allá. Lástima, señor, que no caballero, Bonald, lo siento por usted, y créame cuando le digo que no me importa que siga dando la tabarra cuanto quiera. Pero, por favor, no joda al prójimo: no lo haga con dinero público.
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La Voz, Jerez, 28 de enero de 2007, día glorioso en el que aún no estamos todos aprisionados en el gulag mental

domingo, 21 de enero de 2007

¿Currante y honrado? ¡Disimule!


¿CURRANTE Y HONRADO? ¡DISIMULE!

Para la mayoría de las personas, no es lo mismo no poder trabajar por tener una depresión, que tener una depresión por no poder trabajar. Para Manuel Olmedo, en cambio, por obra y gracia de la Junta de Andalucía y un juzgado de Jerez, sí lo es. ¿Su delito? No haber cometido ningún delito. Recuerdo de mi niñez una película (¿o era un tebeo?) en la que un robot de apariencia invencible era destruido por el héroe, que se las ingeniaba para quemarle los circuitos sometiéndolo a un dilema irresoluble; el malo metálico empezaba a echar humo y caía con estruendo mientras resonaban sus últimas palabras enlatadas: “NO COMPUTA, NO-COM-PU-TA, NO-CCC…”. Algo así es lo que debe haber pasado a quienes se encargaron del caso de Manuel: que con su dudosa inteligencia se han enfrentado a unas circunstancias para las que no habían sido “programados”, y ello ha originado una situación que sería de tebeo si no fuera porque los circuitos que se están quemando son los del hombre que cometió el error de querer ganarse el pan con el sudor de su frente.
En 2003, Manuel, funcionario de la Junta, sufrió una depresión que le obligó a pedir la baja laboral. Pasado un mes, fue dado de alta sin haber sido visto por ningún especialista en salud mental (dicen que se trata del último grito en “teleasistencia”). No se sabe si el alta se la dio el podólogo, el otorrino, o un celador que pasaba por allí, pero Manuel, que aunque estaba deprimido no es idiota, la impugnó. Y, de repente, unos meses más tarde, la misma unidad médica que le quiso dar el alta, inició los trámites para darle una invalidez total que, con derecho al cien por cien de su sueldo, le fue otorgada en poco tiempo. ¿Premio?, ¿castigo?, ¿error administrativo? Nada bueno, en cualquier caso, para nuestro protagonista, pues aunque sea el sueño de muchos, él no quería pasarse el resto de su vida viviendo del cuento. Así que, inocentemente, el pobre diablo renunció al premio que la Junta y Nescafé le habían concedido, y fue a juicio para recuperar su validez y su puesto de trabajo; al cabo de tres años gano el juicio y fue declarado apto para trabajar, pero lo que tenía que haber sido un final feliz, resultó ser la segunda parte, corregida y aumentada, de su pesadilla: el tribunal obliga Manuel a devolver el dinero que ha cobrado durante los tres años (¿acaso hubiera podido tener algún otro ingreso, estando forzado a ser oficialmente inválido?), ha perdido su puesto de trabajo y debe esperar a que se produzca una vacante para reincorporarse, puede ser enviado a cualquier sitio de la provincia de Cádiz y, además, no podrá cobrar durante varios meses al no haber cotizado en los últimos años. Disparatado, irracional: mientras los fraudes a la Seguridad Social asolan nuestra tierra, así es como el sistema premia a las personas que juegan limpio.
Lo más probable es que, como casi siempre, la apisonadora de la idiotez triunfe y consiga que el pobre Manuel se quede inválido de verdad, deprimido para siempre y arruinado. Es lo que pasa cuando las mentes pensantes situadas en puestos de responsabilidad no “computan” adecuadamente. Y lo más triste de todo es que mientras en la fantasía de los tebeos lo que se chamusca son los transistores del robot, en nuestra penosa realidad nacional es el alma de las buenas personas lo que se achicharra.
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La Voz, Jerez, 21 de enero de 2007

sábado, 13 de enero de 2007

"Andaluciencia"

“ANDALUCIENCIA” No es pequeño el esfuerzo que realiza la Junta de Andalucía para situar a nuestra comunidad entre las regiones punteras de Europa. No lo es, al menos, desde el punto de vista propagandístico, porque si de lo que hablamos es de resultados, la cosa cambia. Parece que los políticos no tienen claro que la ciencia es un caro y delicado árbol del que se desconoce qué fruto dará y cuándo, es decir, un monstruo incomprensible que les provoca escalofríos. No es extraño, pues, que en su perniciosa ignorancia empleen el dinero más con intención publicitaria que como incierta inversión que siendo plantada hoy podría florecer mañana y ser cosechada por el enemigo; desgraciadamente, cuando “largo plazo” significa hasta las próximas elecciones, las inversiones en ciencia dejan de ser apolíticas.
Un ejemplo de ello es la archipublicitada investigación sobre las células madre, llamativa y golosa cuestión que “huele” a votos. Intentando demostrar que destacamos en el


, se nos anuncia triunfalmente que dicha investigación está liderada en España por Andalucía, cuyo proyecto pionero, apuntalado con muchos millones de



,nos convierte en ejemplo para Europa y el mundo. Muy de pasada, sin embargo, se plantea la cuestión moral del uso de embriones humanos (

para algunos,


para otros). Pues bien, noticias de última hora podrían dejar desfasadas tanto la línea de investigación como el debate ético, ya que científicos estadounidenses parecen haber conseguido que el líquido amniótico les proporcione las células madre sin dañar a la, según el gusto del consumidor, personita o gusanito. Por otra parte, mientras se gastaban millones a mansalva en tan incierto programa, se negaba la ayuda a un proyecto fisiológico sobre el envejecimiento dirigido por el catedrático José María Delgado en la Universidad Pablo de Olavide de Sevilla. Alguna preclara mente andaluza decidió que ese estudio no interesaba. ¿Acertó? Digamos tan solo que la auténtica biblia del ramo, la revista científica Science, considera que dicha investigación dio como resultado uno de los diez grandes descubrimientos del pasado año. Así pues, gastando noventa veces menos que en lo de las células madre, hubieran lucido noventa veces más. Pero, claro, eso ellos no lo sabían.
En esto de la ciencia hay que plantar la semillita, y cada día abonar y regar sin tratar de recoger los frutos nada más soltar la regadera. Si las cosas se hacen bien, los resultados llegan, pero lo que no tiene sentido es pretender liderar la investigación en un campo concretísimo, y que todo alrededor sea un páramo. El tejido científico debe ser una tupida red de cerebros, instalaciones, dinero y perseverancia. Sin embargo, al menos en cuanto a los cerebros, parecemos vivir más en un coladero que en una red. De nada servirá becar con 40.000 euros por cabeza a la élite de nuestros

para que se doctoren en el extranjero (otro “proyecto estrella”), si al volver a casa los becados no encuentran las condiciones para desarrollar una carrera profesional exitosa. Entonces, ¿por qué no empezar sacando a nuestra universidad del retraso y la carencia de fondos, de la falta de esfuerzo y movilidad de la que acaba de informar el presidente de la Conferencia de Rectores Andaluces? ¿Quizá porque eso “viste” menos que dar 40.000 euros a los estudiantes para que se vayan a Baden-Würtemberg? Es posible que vista menos, aunque indudablemente cundiría más. Pero, claro, eso ellos no lo saben.
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La Voz, Jerez, 14 de enero de 2007
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Lo de las imágenes es un experimento, ya que hablamos de ciencia. Si os gusta, decídmelo, y si no, también. De todas maneras, y por si es un mamarracho, aquí está la columna sin acertijos:
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“ANDALUCIENCIA”

No es pequeño el esfuerzo que realiza la Junta de Andalucía para situar a nuestra comunidad entre las regiones punteras de Europa. No lo es, al menos, desde el punto de vista propagandístico, porque si de lo que hablamos es de resultados, la cosa cambia. Parece que los políticos no tienen claro que la ciencia es un caro y delicado árbol del que se desconoce qué fruto dará y cuándo, es decir, un monstruo incomprensible que les provoca escalofríos. No es extraño, pues, que en su perniciosa ignorancia empleen el dinero más con intención publicitaria que como incierta inversión que siendo plantada hoy podría florecer mañana y ser cosechada por el enemigo; desgraciadamente, cuando “largo plazo” significa hasta las próximas elecciones, las inversiones en ciencia dejan de ser apolíticas.
Un ejemplo de ello es la archipublicitada investigación sobre las células madre, llamativa y golosa cuestión que “huele” a votos. Intentando demostrar que destacamos en el universo, se nos anuncia triunfalmente que dicha investigación está liderada en España por Andalucía, cuyo proyecto pionero, apuntalado con muchos millones de euros, nos convierte en ejemplo para Europa y el mundo. Muy de pasada, sin embargo, se plantea la cuestión moral del uso de embriones humanos (personas, para algunos, gusanos, para otros). Pues bien, noticias de última hora podrían dejar desfasadas tanto la línea de investigación como el debate ético, ya que científicos estadounidenses parecen haber conseguido que el líquido amniótico les proporcione las células madre sin dañar a la, según el gusto del consumidor, personita o gusanito. Por otra parte, mientras se gastaban millones a mansalva en tan incierto programa, se negaba la ayuda a un proyecto fisiológico sobre el envejecimiento dirigido por el catedrático José María Delgado en la Universidad Pablo de Olavide de Sevilla. Alguna preclara mente andaluza decidió que ese estudio no interesaba. ¿Acertó? Digamos tan solo que la auténtica biblia del ramo, la revista científica Science, considera que dicha investigación dio como resultado uno de los diez grandes descubrimientos del pasado año. Así pues, gastando noventa veces menos que en lo de las células madre, hubieran lucido noventa veces más. Pero, claro, eso ellos no lo sabían.
En esto de la ciencia hay que plantar la semillita, y cada día abonar y regar sin tratar de recoger los frutos nada más soltar la regadera. Si las cosas se hacen bien, los resultados llegan, pero lo que no tiene sentido es pretender liderar la investigación en un campo concretísimo, y que todo alrededor sea un páramo. El tejido científico debe ser una tupida red de cerebros, instalaciones, dinero y perseverancia. Sin embargo, al menos en cuanto a los cerebros, parecemos vivir más en un coladero que en una red. De nada servirá becar con 40.000 euros por cabeza a la élite de nuestros estudiantes para que se doctoren en el extranjero (otro “proyecto estrella”), si al volver a casa los becados no encuentran las condiciones para desarrollar una carrera profesional exitosa. Entonces, ¿por qué no empezar sacando a nuestra universidad del retraso y la carencia de fondos, de la falta de esfuerzo y movilidad de la que acaba de informar el presidente de la Conferencia de Rectores Andaluces? ¿Quizá porque eso “viste” menos que dar 40.000 euros a los estudiantes para que se vayan a Baden-Würtemberg? Es posible que vista menos, aunque indudablemente cundiría más. Pero, claro, eso ellos no lo saben.