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domingo, 21 de septiembre de 2008

Wanted, o la banalización de la violencia



Uno ya está un poco pasado de rosca con el "seximbolismo" de Angelina Jolie, así que, para variar, el motivo de que me acercara a ver "Wanted" no fue ella, sino James McCavoy, del que quedé muy impresionado por su actuación en "El último rey de Escocia". Otro motivo fue que parecía una buena película de acción y palomitas, y el tercero y último es que Keyser me había avisado de que ni se me ocurriera ir a verla, lo cual era una garantía casi absoluta de que me iba a gustar.
Lo mejor que se puede decir de "Wanted" es que es entretenida. Lo peor, todo lo demás. Sencillamente, no hay por dónde cogerla, y ello es debido a su guión paupérrimo, lamentable y sin pies ni cabeza. Es una auténtica pena, y algo incomprensible, que no se hayan gastado en mejorar el guión un 1% del dinero empleado en efectos. Llega un momento de la película en el que, para no salirte del cine, tienes que imaginar que estás haciendo un estudio para tu tésis doctoral titulada "cine para retrasados mentales: un análisis sociológico".
Con todo, lo peor son dos cosas:
La primera, que James McCavoy es un gran actor, e incluso en una payasada como esta se luce dramáticamente en la primera parte (ese don nadie oprimido por el sistema y aplastado por los que le rodean), y como héroe de acción en la segunda (y mira que es difícil imaginar a un chico así en un papel como este). ¿Por qué alguien como él se presta a hacer algo como esto? Supongo que la respuesta está en el cheque.
La segunda, y este es el meollo de la cuestión, es que se trata de la película que más banaliza la violencia de cuantas he visto en los últimos años. Y eso que si por algo se distingue el cine actual es por la banalización de la violencia. Pues bien, en esta película se alcanzan cotas que hasta a mí, que no me escandalizo facilmente, y disfruto mucho con el cine violento, me han sorprendido tristemente.
Una película entretenida, pero vacía y peligrosa. Una pena.
Wanted: 3/10


El último rey de Escocia, o la locura

Hay dos películas sobre el drama africano que me han encantado en los últimos tiempos. Una es Hotel Ruanda, la otra es esta.

Como buen drama, "El último rey de Escocia" tiene dos partes bien diferenciadas. La primera, idílica e idealista, en la que un joven médico con ansias de ayudar marcha a África (Uganda) y tiene la excepcional experiencia de conocer al nuevo Presidente del país: el dictador Idi Amin. Las circunstancias le llevan a intimar con él y convertirse en su médico personal y asesor. A través de los ojos del jóven doctor Garrigan se nos presenta una imágen amable del dictador, una cercanía humana. Garrigan se deja llevar, ve lo que quieren que vea, su capacidad crítica se nubla...y poco a poco se va hundiendo en el pozo infecto de la realidad ante la que vuelve la cabeza, y ante la que nada puede hacer cuando, demasiado tarde, la descubre. Estamos ya en la segunda fase de la película; dura, angustiosa, decadente, sin concesiones, casi "gore", como esa no ficción que se vive día a día en muchos rincones del continente negro, lleno de líderes salvajes y sanguinarios como lo fue el propio Amin.
Amín fue derrocado, demasiado tarde, como siempre, y no pagando por sus crímenes, como casi siempre (murió de viejo en la casa de una dictadura amiga). Garrigan lo pierde todo en su viaje, excepto la vida. Y no sin haber hecho méritos para ello.
El último rey de Escocia, una película sobresaliente con dos interpretaciones principales sobresalientes. 8/10

viernes, 12 de septiembre de 2008

El hombre que pudo reinar...


...O cómo la ambición del hombre es causa de todo lo memorable que le acontece, así como de su perdición.
Empieza como comedia, y acaba como tragedia. Parece intrascendente, pero es de las que fermenta en el interior y va creciendo como un bizcocho hasta ser reconocida como lo que es: una gran película. Humor hilarante que hoy no sería admitido por ningún estudio. Desparpajo interpretativo exudado por los protagonistas y, sobre todo, un absurdo gusto, más bien necesidad, por la aventura. Aventura que da sentido a la vida, aunque cueste la vida.
La imagen final de la película, rey coronado que nunca olvidaremos.

El hombre que pudo reinar, cine de otra época para ver sin nostalgia. Y, sin embargo, ¡qué nostalgia!
7/10

miércoles, 10 de septiembre de 2008

Acorralado

Fue la primera de la saga, y la única que no nos mostró a una máquina de matar invencible, sino a un hombre obligado a defenderse del abuso e ignorancia de unos compatriotas que jamás entendieron los sacrificios que él, y otros como él, hicieron por su país. Parece mentira que haya superado tan bien el paso del tiempo, pese a tener ya casi treinta años de antigüedad, y a lo mucho que ha cambiado el mundo desde entonces. De hecho, la película resiste hasta la corrección política que todo lo contamina hoy día (al contrario que la muy reaganiana segunda parte: “Rambo” que, por cierto, como simple película de acción era excelente). El monólogo final del soldado que ya no es nada nos produce, por qué no decirlo, emoción, y lo único que hace que esta película no sea más considerada hoy día, son sus secuelas, el poco prestigio como actor de su protagonista, y el hecho de que no respetaran el final originalmente previsto (el de la novela), es decir, el suicidio de Rambo.
Acorralado, otro clásico (menor) a revisionar: 7/10

lunes, 8 de septiembre de 2008

Serpico

¡Qué solos están los hombres incorruptibles¡
Y, ¡cuánta falta nos hacen!

Serpico, todo un clásico, toda una lección de moral, y uno de los motivos por los que Al Pacino es hoy día el mito que es.

8/10


miércoles, 3 de septiembre de 2008

Star Wars: The Clone Wars, buenísima...para la tele


Entretenida película de animación para fanáticos del universo de La Guerra de las Galaxias (como yo), pero que no sean demasiado puristas. Como capítulo largo de una serie de dibujos sería fantástico, pero como película digna de ser estrenada en cines…hombre, depende de con qué la compares. Pero mientras Lucas pueda hacer caja, el seguirá produciendo este tipo de cosas, aunque quizá debería dejar un poco de lado el aspecto mercantilista de la cuestión, más que nada por respeto a sí mismo y a la gente que admira las películas que un día hicieron de él uno de los personajes más poderosos de la industria cinematográfica. La historia es entretenida y es una misión más de las muchas que los jedis pudieron haber tenido en Las Guerras Clon, por eso ya está anunciada una serie de dibujos animados (supongo que una extensión, mejorada, de la serie ya existente), y otra de personajes reales.

Una simpática padawan es asignada a Anakin Skywalker, y la misión de rescatar al hijo de la gran babosa Jabba el Hutt les es asignada. En juego está el control de las rutas del Anillo exterior y con ello, probablemente, la ventaja en la guerra. Acción, traición y humor en este entretenimiento galáctico tan espectacular como intrascendente, es decir, a años luz de La Guerra de las Galaxias.

Clone Wars: 5,5/10

sábado, 30 de agosto de 2008

La última legión...de disparates




Imaginad un telefilme de tres al cuarto, de esos que emiten durante la sobremesa en Antena 3, o una de esas películas que en Estados Unidos van directamente al videoclub pero aquí nos estrenan en los cines. Imaginad, además, que es un plagio descarado, desvergonzado, lamentable y casi humorístico de El Señor de los Anillos. No en el argumento ni en el presupuesto (por razones obvias), pero sí en los personajes (Ambrosinus es un remedo barato de Gandalf), en las escenas (el viaje a Britania cruzando montañas es un calco desgraciado del viaje de la Comunidad del Anillo a través de las Montañas Nubladas), y en la música (a años luz de la de de Howard Shore). Imaginad una película de Jackie Chan, con la misma profundidad psicológica y argumento adulto, pero con una preciosa chica india dando patadas en lugar de Jackie Chan. ¿Es eso “La última legión”? No; es aún peor. Otra cosa es que nos la tomemos como una comedia de humor absurdo, en cuyo caso ganaría muchos enteros, pero me temo que no es el caso porque, sencillamente no hay por dónde cogerla. Parece mentira lo bajo que pueden llegar a caer actores como Ben Kingsley (¡Por Dios, este hombre tiene el Oscar al mejor actor!), Colin Firth o John Hannah. En cuanto a su fidelidad a lo que sucedió, podríamos decir que cogen dos o tres hechos reales para justificar históricamente la película (la caída de Rómulo Augústulo, que pone fin al Imperio Romano de Occidente), desarrollando acto seguido una patraña que no tiene nada que ver con la historia. Tristemente, hay personas que creen que aprenden algo viendo este tipo de cosas, mientras los libros cogen polvo, e incluso excelentes series televisivas como “Roma” (bastante ajustada, dentro de lo razonable, a las crónicas) no son vistas por casi nadie.
El final es, sencillamente, hilarante, y no lo desvelaré por si hay algún pobrecillo que aún tiene ganas de verla. Yo podría haberme mosqueado mientras la veía, pero decidí tomármelo como el que ve “el club de la comedia” o un mal capítulo de alguna mala “sit com” española.
Así que, si algún amigo os recomienda ver esta película, sólo puede ser por uno de estos tres motivos:
1) En realidad no es vuestro amigo.
2) Su cerebro ha sufrido un proceso de gelatinización irreversible.
3) Quiere vengarse porque le recomendasteis que viera “Zelig”.

La última Legión, la peor película de romanos de las últimas décadas: 1/10 (el punto se le otorga por lo guapa que es la chica, Aishwarya Rai)

viernes, 22 de agosto de 2008

Virgen a los 40

A mí es que este tío, Steve Carell, me hace gracia, me cae bien. Será por eso que esta peli me ha gustado. Bueno, no demasiado. La esperaba más divertida y menos lenta, con más puntos. Así que le voy a dar un 5,5 /10, que subo a 6/10 por el baile de los créditos finales y por el friki de Carell.
No os confundáis creyendo que esta crítica es patética. Tan sólo es breve y concisa.

martes, 19 de agosto de 2008

Taken

Me resisto a llamar a esta película "Venganza", que es como la han traducido en España. Si se llama "raptada" o "llevada", ¿por qué la llaman "venganza"? Peor aún, porque el título no es nada acertado, ya que el protagonista no busca venganza, sino recuperar a su hija a la desesperada, puesto que si tarda demasiado la perderá para siempre.


Viendo la foto podría parecer que estamos ante otra película de justicieros, y así es, sólo que este no busca justicia, busca solucionar un problema: el secuestro de su hija, y para ello, como todo padre entenderá, está dispuesto a lo que sea, sin que la ley (o cualquiera otra de esas cosas que siempre frenan a los buenos pero nunca a los malos) suponga un obstáculo en el que esté dispuesto a reparar.

La trama nos mete el miedo en el cuerpo al hacernos ver lo indefensos que estamos ante el crimen (en este caso organizado), y nos lleva a pensar que si un tipo como Bryan (poco menos que un superhombre con todo típo de habilidades y contactos) las pasa canutas, ¿qué podríamos hacer nosotros en una situación así?

Una buena película de acción con un gran Neeson que me recuerda muchísimo al personaje de Jack Bauer en 24: si Bauer está dispuesto a hacer lo que sea necesario por su país, Bryan está dispuesto a lo mismo por su hija; como él dice "derribaría la torre Eiffel si fuera necesario"...y casi.

Taken: 7,5/10

Superagente 86


Keyser va a decir que mi criterio cinematográfico no tiene ninguna validez, pero me da igual porque ya había perdido todo mi crédito con él gracias a "El incidente".
Mira que me había dicho que era una película malísima y carente de la más mínima gracia...pues nada, allá voy yo a gastarme los cinco euracos en el cine para ver lo que me parecía que iba a ser una comedia con un humor en mi onda. Y, ¿sabéis qué? Que me estuve partiendo de la risa durante toda la peli.
Es un humor un tanto absurdo, como el de la serie original pero mejor, porque si en aquella el protagonista era simplemente un patoso inútil con la única intención de hacer gracia, en esta es lo mismo, pero al mismo tiempo con la intención de, precisamente, no hacer gracia, sino ser tomado en serio. Lo único que puedo decir es que con Steve Carrel me he divertido mucho, que la película es entretenida y está bien hecha (el guión es absurdo pero no pretende ser otra cosa), y que si encima tenemos en pantalla a ese bombón absoluto que es Anne Hathaway, miel sobre hojuelas.
Calificación: 6,5/10

viernes, 15 de agosto de 2008

Tierno amor metálico


Como el paso ocasional de los cometas por el cielo nocturno, así se presenta a los humanos, de vez en cuando, la posibilidad de ver iluminada su gris existencia por la estela colorida y llena de esperanza de una magnífica obra de arte. Nuestra oportunidad en este momento, y puede que falte mucho para que tengamos otra, está en el cine más próximo, y se llama “WALL-E”. Simplificar esta película llamándola “de dibujos animados” o “infantil” es no entender que se trata, simplemente, de buen cine, es decir, el que hace soñar, reír y llorar. “WALL-E” no es para niños, aunque se queden hipnotizados frente a la pantalla, y tampoco para adultos; en realidad, se trata de una maravillosa fantasía hecha para el niño que los adultos llevamos dentro, y por ello nos derrota sin paliativos en todos los frentes: en la mente, en el alma y, sobre todo, en el corazón. Porque si tuviésemos que inscribir esta película en un género, no sería el de la ciencia ficción, sino el romántico.

La Tierra lleva siglos vacía de personas porque estaba demasiado llena de basura para que se pudiera vivir en ella. No queda nada que acompañe a los desperdicios, salvo un robot basurero olvidado por todos. Sin embargo, a lo largo del tiempo, aprendiendo de viejas cintas de vídeo y otros desperdicios, el pequeño cachivache metálico ha desarrollado sentimientos y una sencilla conciencia de sí mismo. Está triste porque sabe que está sólo, y en su patética búsqueda de compañía tan sólo logra, además de despertar nuestra compasión, la amistad de una cucaracha tan necesitada como él. Pero todo cambia cuando del espacio lejano llega una novísima sonda exploradora en busca de vida. Una robot que da sentido a la vida de WALL-E y le hace iniciar, y a nosotros con él, una aventura inolvidable: la búsqueda del amor para la máquina, y la búsqueda de un sentido a la existencia para lo que queda de los humanos, después de siglos de frívolo hedonismo infantil y obesidad ignorante. Con tierna acidez e inocente ironía, “WALL-E” nos enfrenta a un espejo en el que vemos nuestra mísera condición inhumana mientras él, un trozo de metal, guarda en sus circuitos más corazón que toda la carne que puebla la Axiom.

Así, durante 100 minutos vivimos un homenaje visual (y musical) al buen cine de todos los tiempos, desde las comedias mímicas en blanco y negro hasta “E.T.”, pasando por el HALL 9000 de “2001”, “La guerra de las galáxias” y el cine de Verhoeven, hasta llegar a los aliens de Scott y Cameron, haciéndonos recorrer un divertido y emocionante camino que nos conduce a la prometedora conclusión de que nunca es demasiado tarde para que los seres humanos despertemos del letargo y elijamos, aunque sea lo más incómodo, la aventura de la libertad.
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La Voz, Jerez, 17 de agosto de 2008. Aunque la cosa esté muy mal por aquí abajo, por suerte hay alegría en el espacio exterior.

Vuelve el mejor 007

Ya falta menos. En noviembre vuelve a los cines el mejor Bond de la historia, con permiso de...con permiso de nadie: ES el mejor.

El más sádico, el más salvaje, el más frío, y el más asesino. Daniel Craig trae un "poquito de consuelo" a sus desconsolados seguidores en tres meses.

No puedo esperar.

El caballero oscuro eres tú




No. No es, por supuesto, la mejor película de la historia del cine pero, ¿cuántas películas pueden ser la mejor película de la historia del cine? Así que dejémonos de chorradas, y hablemos de Batman. O mejor dicho, de Batman y del Joker, tan protagonista como él (algunos dicen que más).


Empecemos diciendo que, como en todas las buenas películas, por encima de los efectos especiales (fantásticos), del diseño de producción (impresionante), de las actuaciones (algunas, de Oscar) y de la banda sonora (ideal), está el guión. Y se trata de uno no bueno, sino muy bueno. Porque hacer una película seria, realmente seria, de una historia cuyos protagonistas son un tío disfrazado de murciélago y otro maquillado de payaso, tiene mérito.


¿Es mejor que Batman Begins? Es su evolución, y su complementaria. Ya conocemos los qué y los por qué de Batman, y ahora toca saber si podemos conocer los qué y los por qué de Joker. Y la respuesta es que no hay respuesta. Como dice Alfred a Bruce en un pasaje de la película, "hay hombres que sólo quieren ver arder el mundo", su motivación no es el dinero, ni el poder, tan sólo sembrar el caos. Interesantísimo villano este Joker, pues aunque no tenga aparentemente ninguna característica que le haga especialmente temible (los otros villanos se ríen de él al principio), tiene tres cualidades que, juntas, se convierten en explosivas y casi imbatibles: enorme inteligencia, enorme maldad y, sobre todo y especialmente, el don de corromper a los demás y sacar de ellos todo lo malo que puedan albergar en su interior. Así, el Joker va sometiendo a la ciudad de Gotham a las más duras pruebas, haciendo que el egoísmo y la degeneración vayan floreciendo cada vez con más brío en el corazón de sus habitantes, matándoles, poco a poco, lo único que tienen para luchar: la esperanza.


Dura, muy dura papeleta para Batman y las demás personas decentes que le ayudan en su lucha. Unos pagarán con su vida, otros con su famlia, algunos con su cordura e integridad, y todos tendrán que sacrificar mucho para que la esperanza no muera del todo. Porque la pregunta que subyace en el fondo de todo es ¿merece la pena ser decente? Mientras le damos vueltas a la cabeza en busca de una respuesta muchas horas después de haber salido del cine, el Joker, al que sólo durante una fracción de segundo vemos sin maquillaje, ríe, y ríe, y ríe...

Calificación: 8/10

miércoles, 13 de agosto de 2008

El incidente: Shyamalan se redime

Me habían dicho que ni se me ocurriera tirar tiempo y/o dinero en ver "el incidente", sin embargo, algo en su trailer me atraía poderosamente. Así que, una vez más, desobedecí, pero en esta ocasión para bien, porque con "el incidente" el señor Shyamalan vuelve a la senda del buen cine y firma no sólo su mejor película desde "el protegido", sino una gran película.
Shyamalan ha hecho méritos a lo largo de su carrera para concederle el beneficio de la duda haga lo que haga. Con obras como "el sexto sentido" y "el protegido" se ganó ese derecho, y luego se dedicó a dilapidarlo con "señales" y, finalmente, lo tiró a la basura y lo pisoteó con el gran mamarracho paranóico de 2006 "la joven del agua".
Sin embargo, ahora vuelve con una película con menos pretensiones, con menos presupuesto, con menos expectativas y...con mucho más calado. Porque "el incidente" es una película inquietante, en la que el enemigo es la naturaleza a secas. Un enemigo que no te mata, sino que hace que te mates. Un enemigo con el que no puedes razonar, y que simplemente ha decidido eliminar lo que para él supone una amenaza. Un enemigo del que cada vez es más dificil huir y esconderse. Un enemigo contra el que no hay antídoto, salvo la suerte o que él decida parar. Extraña película con pocos efectos especiales y sin sorpresa final, pero que logra inocularte desazón desde el primer hasta el último momento con poéticas imágenes de muertes incomprensibles cada vez más cercanas. ¡Huye, huye!, nadie te va a matar, te vas a matar tú mismo. Recuerda en cierto modo a "la invasión de los ultracuerpos", sin invasión, sin ultracuerpos, pero con una huída imposible en la que el cerco se estrecha cada vez más angustiosamente.
Como todas las propuestas de Shyamalan (excepto "el bosque"), resulta una fantasía increíble e imposible, pero, ¿lo es realmente?

EL INCIDENTE: 7,5/10

Los siete magníficos

Lo mejor de la televisión actual es que puedes prescindir totalmente de ella y dedicarte a revisionar los clásicos (aunque no es lo que yo hago, pues estoy enganchado a bastantes series, todas ellas muy buenas, de las que os hablaré otro día). Sin embargo, entre capítulos de Perdidos, House, Galáctica, Dexter, Mujeres desesperadas, Roma, The Unit, 24 y Aquí no hay quien viva (lo de Aquí no hay quien viva es, obviamente, una broma), ayer volví a ver uno de los grandes westerns, una de esas pelis que no pasan de moda y que enganchan incluso a adolescentes que en su vida han visto una cinta de antes de 1990. ¿Westerns crepusculares? ESTO, es un western crepuscular, con uno de los elencos más espectaculares que se puede imaginar para una peli del oeste (Yul Brinner, Steve McQueen, Robert Vaughn, Charles Bronson, James Coburn...), con una de las mejores y más recordadas bandas sonoras de todos los tiempos, y con la que es, para mí, la mejor frase de la historia del cine:

-Calvera: Bueno, pero aún no han resuelto ustedes mi problema.
-Chris: Resolver sus problemas no es asunto nuestro.
-Vin: lo nuestro es el plomo.

Una bella historia de perdedores, de pistoleros con orgullo y honor, y bandoleros que no lo pueden entender:

Calvera, a punto de morir: ¿Por qué han vuelto?, ¿por qué han vuelto?

Una magnífica película, en fin, que figura por derecho propio en en olimpo del cine, y que pide a gritos la visión de "los siete samurais" porque, si el original siempre es mejor, no puedo ni imaginar lo buena que será (aunque me temo que para mí el "original" siempre serán "los siete magníficos").

LOS SIETE MAGNÍFICOS: 8/10


lunes, 11 de agosto de 2008

WALL-E

WALL-E : 10/10
(Más, el domingo, en La Voz)

martes, 5 de agosto de 2008

Los sobrevalorados hermanos Cohen

Hay cineastas que hacen una buena película (o varias), son endiosados por la crítica, y luego se dedican a vivir del cuento mientras la crítica les sigue teniendo en el pedestal, no se sabe muy bien por qué. Es el caso de los hermanos Cohen, a los que no se les recuerda una buena película desde...¿Fargo? (y estoy siendo generoso).

Luego, hay espectadores incautos que tropiezan una y otra vez con las mismas piedras, dando oportunidades repetidamente a quienes cada vez se hacen menos merecedores de ellas. Entre ellos estoy. Así, fuí a ver "El gran Lebowsky", que me pareció una gran estupidez, y luego fuí a ver "Oh, brother...", que me pareció una gran gilipollez. Ambas calificadas como obras maestras por la crítica modernita.

Pues bien, el otro día cometí el gran error de ir contra mis principios (volver a ver una película de los Cohen, volver a ver una película de Bardem), y siguiendo la nefasta recomendación de mi amigo "Little Highlander" me tragué "No es país para viejos". La suerte fue que como ya no está en el cine, la descargué de internet y no me costó el dinero pero...¿quién me paga las dos horas que tiré a la basura miserablemente?, ¿Little Highlander? Porque la peli empieza bien, sigue regular, y acaba mal. Lenta, aburrida, prometedora para luego decepcionar, sin desenlace, con un Tommy Lee Jones totalmente desaprovechado (para lo que hace, podrían haber puesto a cualquiera). Con un Bardem que sí, hace un buen papel pero...¿entre los diez mejores villanos de la historia? Y una mierda. No da mal como psicópata, pero daba mucho mejor en cualquiera de los telediarios en los que se le veía desgañitarse contra la "injusticia" hace unos años (al parecer, ya no hay injusticias, porque ni a él ni a ninguno de sus coleguis se les ha vuelto a ver). Vale, muy gracioso el aparatito con el que abre puertas y cabezas, muy chulo su peinado, pero poco más.

No es país para viejos, ni tiempo para perderlo viéndola: calificacion: 3/10 (caca de la vaca)

P.D.: Highlander, me debes 25 desayunos y una cena sushi, pero en TOKIO.

jueves, 31 de julio de 2008

Hancock, diversión con límites

Tenía ganas de ver Hancock porque me gustan las comedias, el cine de super héroes, los "blockbusters" americanos (Almodóvar, jódete), Will Smith y, por supuesto, Charlize Theron, así que no me la podía perder. Afortunadamente, no fue una de las tantas ocasiones en las que me he tenido que arrepentir, pues la película es el perfecto entretenimiento veraniego.
No llevaría yo a niños pequeños a verla, pues sin ser nada del otro mundo en cuanto a las truculencias que estamos acostumbrados a ver, se dicen bastantes palabrotas (que vienen a cuento) y hay algunas escenas fuertecillas (también vienen a cuento). A mitad del metraje hay un radical giro argumental que a algunos les fastidia la película (dicen que degenera a partir de ahí) pero a mí me gustó. Will Smith hace de sí mismo, y por supuesto lo hace bien (se sabe el papel), y sus compañeros de reparto están a la altura (Charlize Therón bellísima, aunque nunca tanto como en "Mi gran amigo Joe", esa enternecedora y totalmente reivindicable película del amor fraternal entre un mini King Kong y su hermana humana). Los efectos especiales funcionan, la ironía y la mala leche funcionan, y al final, hasta hay unos minutos de romanticismo que llegaron a emocionarme un poco...en fin, no es Ironman pero, ¿qué más se le puede pedir?

Hancock: 7/10

lunes, 14 de julio de 2008

El increíble Hulk...¡Increíblemente mala!


Tras el mal sabor de boca que nos dejó el Hulk de Ang Lee, esa payasada protagonizada por Eric Bana, en la que el monstruo verde parecía una pelota de goma gigante (botaba, botaba y botaba hasta el ridículo), esperábamos una compensación con la nueva Masa (¿qué sentido, si no, tendría hacer otra vez lo mismo tan sólo 4 ó 5 años después?)...Pues bien, el Hulk de Leterrier y Norton es casi peor que el de Lee y Bana. Es una mezca entre el vomitivo King Kong de Peter Jackson (por la relación de la bella y la bestia) y la infantil Los Cuatro Fantásticos (por el lamentable y previsible guión). El personaje de la novia de Bruce Banner es lo más penoso que ha hecho Liv Tyler en su vida (llamarla mujer florero sería ser generoso. Por cierto, cada vez está más fea), y al final la película se resume en tres huídas de Hulk tras tres intentos de captura por parte de los militares.

Lo más interesante de la película es el personaje de Emil Bronsky (Tim Roth), al menos hasta que se convierte en "la masa mala", es decir "Abominación".

En fin, que si no fuera por joyas como Spiderman 2 o Iron Man, al final a uno dejarían de gustarle las pelis de superhéroes de tanto ver porquerías como Spiderman 3, Los 4 fantásticos, Los 4 tontos del culo y Silver Surfer, Hulk & Hulk, etc.

A la espera quedamos de El Caballero Oscuro. Me conformo con que sea la mitad de buena de lo que fue Batman Begins.

lunes, 26 de mayo de 2008

¿Por qué volviste, Indiana?


La última película de Indiana Jones es la desgraciada prueba de que la suma de un gran director, un gran productor, un gran actor, un gran guionista y un gran compositor, no da siempre como resultado una gran película. Decepción, es la palabra. Quizá el fallo estaba en el espectador, que tenía unas espectativas demasiado grandes, pero el caso es que no volvió "la magia" más que en breves instantes que no fueron suficientes para disfrutar. Si durante muchos años no se hizo la cuarta entrega de Indiana Jones porque a Spielberg y Lucas los guiones no les parecían a la altura...¿cómo serían los libretos rechazados? Porque el que finalmente escogieron es, cuando menos, infantil, repetitivo y falto de garra. No se puede hacer una película para glorificar a un personaje, sino que el personaje tiene que ser glorificado por el espectador mientras experimenta la película.
Harrison Ford está excelente, de eso no hay duda. Pero de donde no hay, no se puede sacar. Con una mala (Kate Blanchett) que da más risa que miedo (no se sabe si su personaje es más caricaturesco que ridículo, o viceversa), con una sumisión a la espectacularidad digital que canta demasiado (aunque se cansaron de repetir que habían hecho la película a la antigua usanza), con algunas escenas que pretendiendo causar hilaridad, provocan vergüenza ajena (el émulo de Tarzan), con una Marion Jones que no se sabe bien qué pinta en escena... La película se convierte en un quiero (recuperar la magia) y no puedo.
Cuanto más viejo se hace George Lucas, más insulso e infantil. Quizá cuando era joven hacía las películas para sí mismo, y ahora las hace para sus hijos adolescentes.
¿Un consejo para Lucas y Spielberg? Si quieren saber cómo se recupera a un personaje glorioso de hace dos décadas, haciéndole evolucionar sin perder el estado de gracia, haciendo una película de lo más moderna, pero manteniendo las esencias "a la antigua", consiguiendo que veas al protagonista exactamente como debes verlo (más viejo pero más sabio, más vulnerable y más tierno, consciente de que ya no es el que era, pero sin refregarnoslo a cada minuto, y, sobre todo, sin ser un personaje famoso dentro de su propia película), que se repasen "La Jungla 4.0"; el John Mclane de 2007 es lo que debería haber sido el Indiana Jones de 2008. La oportunidad, desafortunadamente, se ha perdido.
Indiana Jones y el reino de la calavera de cristal: 6/10